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A todos nos visita, a unos rara vez, a otros muy seguido. Según Google: un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual, o cuando se está buscando una cosa distinta.

Esa reconfortante sensación de encontrar algo que no sabíamos que necesitábamos y que por tanto no estaba siendo buscado, pero que cuando aparece es una revelación tan mágica que hasta nos puede cambiar la vida, o cuando comprendemos en un instante y al 100% algo que siempre nos resultó confuso, y que sucede justo cuando se estaba pensando en otra cosa, o quizá ese momento en que estando buscando las llaves, se nos aparece como salida de la nada la foto que dábamos por perdida y que al verla de nuevo nos reconecta con un hecho que en segundos se hace esclarecedor pero que cuando ocurrió pasó desapercibido. Eso y mucho más es Serendipity.

A VECES CREO QUE ASÍ DEBERÍA FUNCIONAR EL MUNDO

O tal vez así funciona pero somos nosotros los que a punta de racionalidad excesiva ponemos patasarriba lo que es mágico.

Si quienes estén deseando fervientemente encontrar a alguien y se sienten solos o solas, comprendieran en un instante de iluminación que aunque en el pasado estuvieron muy acompañados realmente estaban solos y que al menos por ahora, lo deseable sería tener algo de soledad para encontrarse consigo mismos, bienvenida la serendipia.

Que quienes no saben qué hacer con los 60 minutos de cada hora de las 24 de cada día, encontrarán una razón sin buscarla que les diera tal impulso, que 60 minutos se les fueran volando como si fueran cinco. Serendipia. Que quienes se pierden consumiendo alcohol u otros vicios para conocer los horrores del infierno en vida, tuvieran un rapto mágico que los pusiera de frente con su yo espiritual que les ayudara a construir su propio cielo. Serendipia. Que quienes estén buscando lo que no se les ha perdido, encuentren en un instante la Caja de Pandora que estuvo todo el tiempo frente a sus ojos. Serendipia.

No siempre pasa así. Durante años, las gafas de Nubia, mi esposa, “se han extraviado” y parecen tener la extraña manía de esconderse en los sitios más imprevistos. Luego de una rigurosa investigación, Quino, el papá de Mafalda, nos dio la solución en una de sus caricaturas: existen los gnomos “oculta gafas, llaves, documentos”, que disfrutan encondiendo todo. Asunto resuelto. Estamos pagando una cuota mensual a la Asociación de Gnomos y ya no se han vuelto a “desaparecer” las gafas de mi esposa.

GRACIAS AL CONFINAMIENTO, LA SERENDIPIA ESTÁ HACIENDO DE LAS SUYAS

Hace unos días, luego de más de siete años consagrados a estudiar la publicidad, de enseñarla en universidades y de ejercerla en Toronto, Nubia Patricia, una de mis hijas,  encontró sin querer, que puede hacer papas fritas con pimienta y no se qué más, con un sabor y textura que envidiarían las marcas más Gourmet de la categoría. Hallazgos inesperados propiciados por el hambre.

Una mañana de un sábado o domingo cualquiera de finales de 1973, salí con un amigo a jugar fútbol en una cancha que había cerca de mi casa. Al regresar sudados y sucios, nos detuvimos frente a una sala de belleza que estaba abierta. Una jovencita muy atractiva de no más de 16 años con el cabello pintado de rubio, su mamá y unas clientas, nos miraron como si fuéramos la peste. Para salir del aprieto pregunté si cortaban el cabello a los hombres. La semana siguiente después del fútbol, fui a que me hicieran corte de cabello. Tuve que soportar la cantaleta de una de las clientas que allí estaba, hablando maravillas del novio de la jovencita tinturada, el cual, según la clienta, era el hombre ideal para cualquier mujer, un militar en ascenso con un futuro prometedor, “un buen partido” como se decía en esa época, alguien totalmente opuesto a quien yo era: un melenudo que armado con un pincel quería cambiar el mundo haciendo arte y jugando dos o tres partidos de fútbol a la semana. Era, tal vez, el peor partido imaginable. A la jovencita en cuestión, mi amigo y yo la comenzamos a llamar “La Francesita”. 47 años después: 4 hijos y 4 nietos. Sí, con la jovencita de cabello rubio, quien hoy es mi esposa, a la que los gnomos le escondían las gafas.

SALI A JUGAR FÚTBOL Y ENCONTRÉ ESPOSA

Un militar fue reemplazado por un aspirante a artista. Y nadie estaba buscando nada. Era inmensamente feliz con mi soltería y demasiado irresponsable para pensar en cosas de gente seria. Además, con el paso de los años, “La Francesita” se convirtió en fanática del idioma francés, es más, de todo lo que tuviera que ver con Francia. Ese fanatismo se desvaneció un poco cuando fuimos a Paris. Y no fue por los franceses, ya que en Paris cada vez hay menos franceses.

Curiosamente y por allá a comienzos del siglo 21, mi esposa abrió sala de belleza. Nuestras hijas ya habían crecido y venían aprendiendo con lo cual podían ayudar en algunos trabajos propios de este oficio. En una ocasión, entró un joven ejecutivo preguntando si hacían cortes de cabello o arreglo de uñas a los hombres. No recuerdo si salió trasquilado. Tiempo después se casó con mi hija mayor. Crearon una empresa de riesgos empresariales. Se separaron. Ahora hay otros riesgos. ¿Qué tendrán las salas de belleza?

Si retroceden la película, es seguro que encontrarán múltiples serendipias. Unas muy buenas, otras no tanto. Solo hay que saber observar, aprender a conectar todo, porque las serendipias suceden más cuando se comprende que las casualidades casi siempre llegan porque en realidad son causalidades.

POSTRE: 

 

  • Pon en práctica la 1ª Ley de Sood de Las leyes de Murphy: Cuando una persona emprende una tarea, la intervención inconsciente de otra presencia (animada o inanimada) desbaratará sus planes. Sin embargo, algunas tareas se pueden terminar debido a que esa presencia que interviene también está realizando una tarea y, evidentemente, también puede ser objeto de interferencias ajenas. Algunas personas llaman a esto psicología a la inversa.
  • Mientras más racional sea tu sistema de vida, tanto por el tipo de trabajo o por tu vida familiar, el entorno cotidiano, las diversas programaciones que te aferran a una rutina -las cuales son necesarias y a veces limitantes-, o sencillamente porque eres una persona poco inclinada a las manifestaciones subjetivas de la vida, más necesitas abrirle la puerta a la serendipia. Esto significa comenzar a practicar el arte de lo impredecible, el juego de lo mágico, así como lo hiciste siendo niño. Piensa que si hubiera una manera de explicar racionalmente el significado de los sueños, ya no serían tan atractivos, pero resulta curioso que tal como los soñamos casi siempre son poco lógicos.

 

*Aunque este es un espacio de opinión libre, por favor mantengamos el respeto, equilibrio y tolerancia. Se eliminarán comentarios que promuevan la violencia, el odio o rechazo hacia personas o comunidades por su orientación sexual, condición social, racial, religiosa; sexualmente explícitos u ofensivos, como también los que vulneren los derechos de los niños. 

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