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No sé si ustedes piensan igual, o si no lo han notado: la pandemia ha sacado, casi que expulsado del oscuro closet de los ignorados e invisibles, a cientos de millones de expertos y expertas en lo que sea, que ahora nos bombardean día y noche y por todos los canales de comunicación, con su sabiduría infinita para vendernos sus asesorías, acompañamientos, cursos, enseñanzas y hasta curaciones a distancia, promocionándose a sí mismos como grandes expertos en cómo manejar todos los aspectos de nuestras vidas durante y después del covid19.

Respeto el derecho a ganarse la vida, a buscar el sustento diario, eso no se discute, y muchas personas y empresas están ofreciendo sus servicios de manera honesta, profesional y digna; algo bien diferente a lo que están haciendo los HumoSapiens a expensas de nuestra salud mental, por decir lo menos.

Bien sea que uno entre a Facebook o a Linkedin o a su correo personal o corporativo, o le dé por leer las noticias en periódicos, revistas o noticieros puntocom o que quizá simplemente esté googleando o quiera ver algo en Youtube o donde sea: por todas partes asoman

Estos nuevos HumoSapiens “Vendedores de Humo” se adueñaron de lo poco que nos quedaba como Homosapiens en este empobrecido planeta: nuestros pensamientos.

¿Recuerdan a los viejos y re-encauchados Illuminatis?  Sobre ellos -existan o no-, se han escrito miles de libros y cientos de miles de artículos, se han hecho vídeos, películas profundas, documentales, series conspiranoicas y hasta episodios divertidos de los Simpsons, han inspirado unos horrorosos stickers que ahora vienen hasta en los biberones, camisetas con el típico I❤️Illuminatis, ropa interior supuestamente afrodisíaca y se especula que gozan de palcos privados atendidos por prostitutas de lujo disfrazadas de secretarias ejecutivas en los sectores premium de los grandes estadios del mundo, que son los dueños de pistas secretas en aeropuertos privados que muchos aseguran que existen aunque no figuran en ningún continente, ni siquiera en pequeñas islas, ya que probablemente los Illuminatis sean los verdaderos dueños de Google Maps.

Los Illuminatis a los que millones les atribuyen ser los dueños del planeta, deben estar tratando de negociar con los extraterrestres que se quedaron en Área 51, su transporte y ubicación secreta en unos exclusivos condominios-spa en la cara oculta de la Luna o Ganímedes, entregando a cambio del favor, el planeta Tierra con sus más de dos mil millones de nuevos HumoSapiens y las casi seis mil millones de víctimas de su verborrea. Un gran sacrificio de los auténticos Illuminatis con tal de no tener que soportar más esa desaforada competencia que satura todos los segundos y espacios de la vida de todos los habitantes de nuestro planeta, es decir, del planeta del que eran dueños los verdaderos Illuminatis.

Los nuevos HumoSapiens políticos tienen agendas repletas de ideas y actividades, día y noche, pontificando sobre sus sesudas teorías de lo que realmente debería ser la política, saben más que los políticos de pura casta expertos en robar miles de millones, defraudando a sus electores y consiguiendo que los vuelvan a elegir. Los nuevos HumoSapiens políticos despertaron de su largo letargo completamente sabios, iluminados y quieren, como los demás HumoSapiens de todas las categorías, salvar el mundo salvándonos a todos para que ellos puedan amasar fortunas; no solo conocen todas las fórmulas, también tienen cientos de soluciones nuevas para politizar aún más el mundo. Son omnipresentes, necesitan sí o sí, ser escuchados, y mucho más, reclutar millones de seguidores aprovechando que el efecto rebaño está en efervescencia.

También están los HumoSapiens de la publicidad. Respeto a mis colegas del mundo publicitario y sé que sus trasnochadas inhumanas son, la mayoría de las veces, por buscar la mejor idea para posicionar marcas de confianza, empáticas con las comunidades y amigables con el medio ambiente, pero reconozcamos que en este medio también hay lobos disfrazados de ovejas anunciando marcas enemigas del ser humano. Se aliaron primero con influencers y youtubers, quienes practican el “todo por la plata”, no les importa hablar bellezas de productos comestibles o para la salud que deberían llevar etiquetas similares a las que aparecen en las cajetillas de cigarrillos, marcas que jamás probarían ni les ofrecerían a sus familias. Ahora y ante la pérdida de credibilidad de los influencers y youtubers, insisten y persisten con sus mensajes tóxicos saturando la atmósfera virtual como si fueran chemtrails, esas “supuestas” estelas químicas rociadas por aviones sin identificar con fines nefastos ocultos al público.

Los nuevos HumoSapiens religiosos son los peores. No se sabe a ciencia cierta cómo hicieron para recibir el privilegio de la transferencia interdimensional espiritual que los autoriza para ir derramando su divinidad esclarecedora por todas partes y han inundado todos los chats con sus predicciones, sentencias y amenazas, bien sea en forma de cadenas de mensajes de esos de “pásalo a cincuenta personas más o toda tu familia será devorada por las llamas en el infierno”, que, según ellos, existe. Claro, también está el cielo, un lugar maravilloso y exclusivo, al que nunca podrán ingresar los verdaderos Illuminatis por más dinero que ofrezcan, ni las personas que piensen o crean en algo diferente a lo que ellos pregonan; paraísos celestiales a los que solo pueden aspirar a ingresar los nuevos HumoSapiens religiosos y sus fieles seguidores. Es probable que los residentes de esos cielos que se ganaron su lugar de manera honesta por sus actos, obras de caridad y hojas de vida sin mancha, ya estén solicitando transferencia a algunos de los purgatorios más cercanos previendo que con la inminente llegada de los HumoSapiens y sus seguidores, sus vidas se van a transformar en un infierno.

No alargo más este sufrimiento enumerando las más de cien categorías de nuevos HumoSapiens que despertaron de este confinamiento para adormecernos y salvarnos la vida, pero sí termino este monólogo en cuarentena sugiriéndoles que tengan cuidado, que sean cautelosos y analicen todo, porque otra particularidad de estos nuevos HumoSapiens es que son maestros del arte del disfraz y pueden llegar a sus vidas en forma de ingenieros de sueños y fantasías, profesores del arte de interpretar las arrugas, señoras carismáticas que enseñan la nueva gastronomía sideral basada en comer nada, doctores especialistas en psicoanálisis de los sueños de sus mascotas, o incluso, usando el factor sorpresa, por ejemplo, pueden sorprenderlos como nuevas vecinas que parecen reinas de belleza solicitando ayuda para abrir un paquete de papas fritas, y una vez establecida la confianza, aclaran que son expertas en ciencias antroposiconeuronales de la Pandemia.

POSTRE:

  • Aprende a detectar los lobos con piel de oveja. No te conviertas en blanco de sus pretensiones. Ten cuidado con los agresores sofisticados.
  • No tomes partido ni aceptes que tu nombre entre a engrosar listas de personas a engañar porque manifestaste simpatía por alguna causa o movimiento. Tú eres tu propia causa.
  • Desarrolla una identidad propia con la que te sientas a gusto. No te sientas aislado por no ser parte del rebaño. Ser libre es parte de tu poder.
  • Recuerda siempre que la Naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta. (Ley de Murphy).
  • No toques madera en señal de “espero no equivocarme o tener que cambiar mis decisiones”, recuerda que hoy el mundo está compuesto de aluminio y vinilo. (Ley de Flugg).

 

*Aunque este es un espacio de opinión libre, por favor mantengamos el respeto, equilibrio y tolerancia. Se eliminarán comentarios que promuevan la violencia, el odio o rechazo hacia personas o comunidades por su orientación sexual, condición social, racial, religiosa; sexualmente explícitos u ofensivos, como también los que vulneren los derechos de los niños.

4 Comentarios
  1. Mónica Peña Campos

    Muy oportuno artículo, gracias por dejarlos en evidencia y ser una alerta!

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  2. LuzdeLuna

    Sin duda empecé bien con mi postre diario! Reflexión a seguir 🤔 muchas gracias!

    Responder
    • Germán Rojas Molina

      Estimada Luz: ¡qué bueno verla por aquí saboreando uno de los postres! Hay de diversos sabores. Usted irá sintiendo la sazón en la medida que vaya leyendo otros artículos. Un abrazo.

      Responder

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